martes, 24 de noviembre de 2009

Fermé le bouché

Chubascos moderados,
la tarde insiste en llover.
Cuando ya no hay donde esconderse,
sólo queda aparecer.
Llueve.

Fragmento VII

Y a veces también sospecho,
que la perfección existe.
Pero está dispersa en infinitos
espacios.

fragmento V

Sombra es,
un eclipse de luz.
Definitivamente no,
su ausencia.

fragmento III

A veces sospecho que nuestro tiempo nació, para que nuestra quietud no nos suicide.

Amor

¿Dónde escondes tu belleza cuando juegas a desaparecer?

La mujer sin nombre II.

Deambula con la fragilidad de percibirse viva.

Permanece

Escribió,
con sus manos
capaces de borrar.

Incineró,
cuanto papel
encontró.
Y todo fue polvo.

Pero aquellas palabras que terminaron en cenizas,
hoy vuelan con forma de susurros.

Cuerpo

Una llave que cierra
la posibilidad de ser
invisible,
impalpable,
inadvertido.

Un modo de ser distinto,
pero saberte siempre el mismo.

Un manojo de emociones huracanadas.
Una forma con la cual recordarte.
Un fragmento de cielo hecho piel.

Putrefacción

Un cuerpo supura
el amor que no dio.
Metástasis de miradas
no sostenidas,
muere por las veces
que no miró.
Se desintegran sus venas
porque en ellas
no corre la compasión.
Maldita la esperanza
con la que he nacido.
Que no me deja.
Que no me abandona.
No dejo de esperar que.
No dejo de creer que.
No comprendo,
No aprendo,
No puedo,
No quiero,
No amar.

Ahogo lingüístico

La boca rebalsa de onomatopeyas que se atropellan por salir, antes que las devore
el miedo que planea como ave rapaz, con hambre atroz de sentido.