lunes, 24 de agosto de 2009

Intento Fallido de armar una historia con títulos de la Biblioteca

Alicia espera a Godot en el país De la seducción,
un lugar donde Patas Arriba el Alma y la Danza están.
Personas en Loop mantienen Diálogos sobre la naturaleza humana mientras se murmuran Elogios y refutaciones sobre el ingenio.
Del otro lado del mundo, el Hombre que calculaba y la Bailarina de Izu escuchan Tokios Blues mientras van tras Los Pasos Perdidos.
Formas Breves de pasar el tiempo en la ciudad letrada..
…Así es la insoportable levedad de la Tierra de Hombres.

sábado, 22 de agosto de 2009

Fracciones Humanas IV

Miró aquella foto.
Una niña.
Esa también era ella, al menos eso indicaba su nombre. Se sintió dispersa en el tiempo. Allá atrás, había observado, aún la aguardaba su inocencia.
Pensó en las fotografías y su habilidad, parecida a la de las palabras: Ponerse en lugar de eso que no está: un momento, una persona, una emoción, incluso una cualidad extraviada.
Ya no era inocente, pero conservaba esa imagen donde sí lo era.
La foto la contemplaba,
Seduciéndola para que vuelva.

viernes, 21 de agosto de 2009

Inconcluso II

Ahí estaba, en el rincón. Acechaba. Y la dejé entrar.
No por interesante o seductora.
No.
Por insistente. Buscaba mi atención, quedarse con mi tiempo.
Obligado a dejarme habitar y culpable de no haber podido elegir, llegamos al desquicio.
Entendí que el matrimonio forzado con una idea no conduce a nada. Y así fue que dejé de escribir aquella historia.

Texto Terrestre

Así en el Cielo como en la Tierra.
¿Somos plagio, intertextualidad o metáfora?

sábado, 15 de agosto de 2009

Corto Circuito

Una emoción quiere conocer su magnitud.
Busca entonces, un orificio para ir al mundo.

Es un grito. Pero no encuentra oídos.
Y si los oídos parten, los gritos se desploman.

Entonces la mano toma la pluma
Y puede tranquila gritarle al papel.

El papel tampoco escucha,
Pero tiene la virtud de saber refugiarlo,
Hasta que alguien pose los ojos en él.

Aquél grito que estaba en un cuerpo,
Está ahora en otro cuerpo,
Buscando un lugar para hacer eco
Y volver a empezar.

Miniaturas

Un niño se ocultó
En la miniatura del universo,
Entonces no hubo más
Que ser adultos.

Algún día,
No muy lejos
Espiaremos
Donde duermen
Los niños que una vez
Fuimos.

Silencio Divino

Si es real que Dios dijo
Hágase la luz
y aquello aconteció,
pues entonces
el universo estaba
escondido en su silencio.

Fragmentos

Las ideas,
trampolines para saltar a lo desconocido.

No lea.

Junio, Julio, Agosto, Septiembre. Stop. Primavera. Florecer, crecer. Este texto va creciendo, pero no sé hacia donde está yendo. Transitémoslo. Juntos.
O, separadamente.
A mi parecer carece de toda razón de ser.



Excepto por una:
No ha de ser leído.




Si aún estás leyendo es,
Porque

Aprender a leer,
Implica perder la capacidad de n o l e e r.

Nadie.

Me recordé.

(Fue de repente, que se note eso por favor. Y sobre todo, que se note la diferencia con Recordaba y su imagen asociada de estar mirando por la ventana con ojos melancólicos, o su versión de estar ellos fijos sin mirar, o mirando dentro. Es más adecuadamente, un acordarse. Pero la acción recae sobre sí mismo: Acordarse de uno en un recuerdo.)

Entonces decía, me recordé.

Estaba en una plaza y estaba junto a Nadie.
Absolutamente Nadie.
Nadie completo.
Todas las partes de Nadie estaban ahí conmigo.
Y no por desaparecer. Nadie había desaparecido.
Simplemente Nadie habitaba.

Confieso que necesitaría una palabra más Nadie que nadie, para describir tal emoción. Pero intuyo que aquella que busco, no existe. Y sin palabras, Relato, no puedo seguirte.

Sentada en un sillón

Sentada en un sillón.
La masa corporal curva el espacio que ocupa.
Parecieran acontecer de similar manera,
El Tiempo y el Espacio;
Fabricados por estar la Tierra
Apoyada en el universo.

Aquí te espero

Me cantas.
Me escribes.
Me deseas.

Sé que hay algo en mí que te seduce.
Mi aparente luz o mis sombras, quizás. Me contemplas cuando estoy, cuando desaparezco.
Obsesionado por conocer mis secretos, me espías.

Pero Yo,
También te espío.
Sé de tus tristezas.
Soy cómplice de tus engaños y de tus escasas felicidades.
Soy lejana y aún así escucho tus susurros.
Soy tu princesa inalcanzable y sé que no descansarás hasta haberme habitado.
Aquí te espero.


(Carta de la Luna al Hombre.)

Sincronía.

Te contemplo desaparecer en el horizonte, permanezco inmóvil y el tiempo nos reencuentra.
-Me he alejado tanto que he regresado. Susurras mientras rozas tu cuerpo con el mío y vuelves a partir.
- Lo sé, es tu naturaleza. Pero aquí estaré, porque es la mía.

(Diálogo de desamor de la Hora con los Minutos)

Besos Exiliados

Lo besa y lo suelta, ocultamente, sin percepción suya ni tuya, pero al fin lo besa. Sólo por escapar, ni más ni menos que por tu espera y ausencia, a El lo besa. No con sus labios, sino con la piel.
El cuerpo en la Lengua,
la Lengua en el cuerpo,
Besa la Lengua con el cuerpo que no besa por tu ausencia,
besa con palabras.
Lo observa con tu silencio y su parecer, que es tan igual o tan distinto que no sabe quién es quién, pero besa.
Besa la ilusión que encarna su cuerpo.
cuerpo que no hace más que inventar
modos absurdos de besarte.

Silenciosamente va inventando el amor, que a ella le recuerda a El, no ese, sino otro. Y late su mirada desde el rabillo del ojo izquierdo, mirada de sol, que abarca la ciudad toda. Sin embargo decide no amarlo con tu amor. Sus ojos piden perdón por no poder besar. Y si besan, también piden perdón, por besar desde el exilio.
Porque fue besada en el exilio, no lo besa.

presente extendido

Hoy es la segunda oportunidad de ayer. Y mañana, la conciencia de que hoy no bastará.

viernes, 14 de agosto de 2009

Edad.

El sol
Quiere soltar
Su soledad.

Otra estrella
Igual o más solitaria
Lo acompañará a vagar

Para que el universo
No le acontezca
Tan desolado.

Siguen viajando
Y todavía no amanece…

Rang

El teléfono sonaba. Desde adentro, empezaron a brotar sus palabras. Por momentos creía estar escuchando una vieja cinta, alguna grabación de mí misma. Pude escuchar lo que ella intentaba decir con aquello que no pronunciaba. No eran mis oídos los que oían, eran mis recuerdos los que la escuchaban. Sus frases encajaban perfectamente en las cicatrices y surcos de mi piel. Ojala ella haya oído con exacta intensidad. Y hayamos encontrado, entonces, la naturaleza del diálogo; donde las voces no nacen en la boca, sino en muchos otros lugares.

Blanca.

La miré y sus ojos me transportaron hacia la historia de su vida. Y mientras ella hablaba, yo imaginaba cómo había llegado hasta acá y las Miles de palabras que estaban esperando, separando aquella infancia de esta absurda actualidad.

Gabriela.

Ella me lee.
Es una habitación pequeña,
Con infinitas cosas para distraer la atención.
Pero sigue leyendo
Y los personajes brotan de su voz.
Ya no somos dos.
Otra ella nos da las buenas noches,
La prostituta y la misionera
Ya pasean por el cuarto.
La historia de un Ella con aptitud para la crueldad,
una reina delicada,
el amor en un tranvía,
una escritora y sus felicidades clandestinas,
parecidas a las mías.
Ya no son dos.
Todas ellas, la otra ella y yo, una son.

Antes

Mucho Antes que nacieras,
Poco Antes que salga el sol.
Ahí está.

La Tierra de Antes.

Las cosas no son como Antes.
Ya no eres el de Antes.
Antes los niños…

poblada
con recuerdos.
e historias.


Antes de ayer.
Antes de Jesucristo.
Antes que nada.
Antes de las tres.

Todos los tiempos son Antes
O lo serán mañana.

Si lo hubieras dicho Antes.

En Antes quedan atrapadas
las posibilidades.


Yo estaba Antes.
Me bajé unas paradas Antes.
Como el ejemplo dado Antes.

Siempre hubo algo Antes.


Entonces,
Antes de cruzar la calle,
Antes que me olvide,
Damian
Te confesaré:
Yo también quisiera encontrar

A n t e s.

Punto y Línea

De vez en cuando me imagino
como un mero punto,
con infinitas posibilidades de ser.

El tiempo restante,
como un montón de líneas
Que muchos miran y no le encuentran sentido.
Pero otros contemplan
y lo llaman arte.
Soy,
un punto de vista.
(fragmento Abracadabra)

Ningún hombre es una isla III. Vendedor de sonrisas

Pasan manos en los bolsillos, miradas al suelo, esperas en las esquinas. De este lado, preguntas qué escribo. La escritura se detiene, porque encuentra una nueva excusa. Te descubre, regalando sonrisas para ganar tus propinas. Entonces ahora mis monedas son letras. Dejo que la mano llene la hoja de palabras porque tu sonreír las merecen, Sonrisa de dulce señor. Te dejo el abecedario entero, pero te debo la combinación.

imaginario

La escritura es el límite de la imaginación. Permite que el hombre imagine; pero que no viva en un mundo imaginario. El poeta se protege de sus ideas, escribiendo.