Me cantas.
Me escribes.
Me deseas.
Sé que hay algo en mí que te seduce.
Mi aparente luz o mis sombras, quizás. Me contemplas cuando estoy, cuando desaparezco.
Obsesionado por conocer mis secretos, me espías.
Pero Yo,
También te espío.
Sé de tus tristezas.
Soy cómplice de tus engaños y de tus escasas felicidades.
Soy lejana y aún así escucho tus susurros.
Soy tu princesa inalcanzable y sé que no descansarás hasta haberme habitado.
Aquí te espero.
(Carta de la Luna al Hombre.)
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)

No hay comentarios:
Publicar un comentario