Miró aquella foto.
Una niña.
Esa también era ella, al menos eso indicaba su nombre. Se sintió dispersa en el tiempo. Allá atrás, había observado, aún la aguardaba su inocencia.
Pensó en las fotografías y su habilidad, parecida a la de las palabras: Ponerse en lugar de eso que no está: un momento, una persona, una emoción, incluso una cualidad extraviada.
Ya no era inocente, pero conservaba esa imagen donde sí lo era.
La foto la contemplaba,
Seduciéndola para que vuelva.
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